Oriente Medio y el Norte de África

Corredores de militancia: las regiones fronterizas del Sahel-Sáhara

Por Anouar Boukhars (22/07/2015) Policy Brief
Magharebia/Flickr (CC BY 2.0)

La región del Sahel y el Sáhara debe hacer frente a muchos desafíos de seguridad. Las mayores amenazas se encuentran en las fronteras, donde las órdenes del gobierno rara vez se cumplen. La permeabilidad de las fronteras, la proliferación de vacíos políticos y la marginación económica del interior del país han transformado las poblaciones limítrofes en epicentros de reclamaciones étnicas radicalizadas, militancia transfronteriza y crimen organizado. Para abordar las causas subyacentes de la militancia en las zonas fronterizas de la región, es necesario entender la peligrosa relación entre fuerzas estructurales como la expropiación, la exclusión y la discriminación de determinados grupos, así como el poder de atracción de las redes extremistas.


Geopolítica y democracia en Oriente Medio

Por Kristina Kausch (01/07/2015) Libro

La región de Oriente Medio y el Norte de África está pasando por una profunda reconfiguración geopolítica. Desde el comienzo de la primavera árabe en 2011, el área ha pasado de tener grandes esperanzas depositadas en la democratización a una espiral de fragmentación, inseguridad y fragilidad. La competición por hacerse con el poder y la influencia en el mundo árabe tiene cada vez más precedencia sobre el deseo de reforma política. En particular, aquellos Estados que dicen apoyar la democracia se enfrentan a dilemas irreconciliables, dado que buscan al mismo tiempo avanzar con sus intereses geopolíticos. Este nuevo libro de FRIDE esboza los perfiles geopolíticos y las políticas de seis potencias regionales clave (Arabia Saudí, Catar, Egipto, Irán, Israel y Turquía) y siete actores externos influyentes (Alemania, China, Estados Unidos, Francia, Rusia, el Reino Unido y la Unión Europea) y examina cómo sus intereses geopolíticos están afectando las perspectivas de democracia a lo largo de Oriente Medio.


Cambio climático y fragilidad estatal en el Sahel

Por Alec Crawford (22/06/2015) Policy Brief
Oxfam International/(CC BY-NC-ND 2.0)

El Sahel es un punto caliente para el cambio climático. Desde 1970, las temperaturas en la zona han aumentado casi 1º C, un ritmo que casi duplica la media mundial. Las precipitaciones son cada vez más variables y las tormentas y sequías más frecuentes, mientras que los Estados frágiles de la región no cuentan con la capacidad necesaria para adaptarse a los cambios relacionados con el clima. Asimismo, las débiles instituciones, la inestabilidad política, la desigualdad y las reclamaciones históricas podrían, junto con el cambio climático, agravar aún más las tensiones existentes o provocar nuevos conflictos. Los actores internacionales pueden ayudar a los Estados del Sahel a afrontar los desafíos relacionados con el clima y el conflicto mediante intervenciones para la construcción de la paz que ayuden a desarrollar una resistencia al cambio climático, así como a través de respuestas que contribuyan a evitar el conflicto.


Desigualdad de género y fragilidad estatal en el Sahel

Por Clare Castillejo (17/06/2015) Policy Brief
Comisión Europea DG ECHO

La región del Sahel está gravemente afectada por la fragilidad estatal y una extrema desigualdad de género, factores que están inextricablemente relacionados. A lo largo de la zona, la profunda exclusión política, económica y social que sufren las mujeres se ve agravada por, y contribuye a, una mala gobernanza, el subdesarrollo y el conflicto. Asimismo, impide la construcción de la paz. Pese a ello, los actores internacionales aún no han otorgado prioridad a la igualdad de género o a los derechos de las mujeres en sus respuestas a la fragilidad en el Sahel. Es imperativo que reconozcan la importancia del género para sus objetivos políticos, de seguridad, de desarrollo y de sostenibilidad en la región.


Irán en Oriente Medio: aprovechando el caos

BeeFortyTwo/Flickr (CC BY-NC-SA 2.0)

Irán ha sido el país que mejor ha aprovechado el desorden actual en el que se encuentra Oriente Medio para expandir su influencia regional. Teherán lo ha llevado a cabo proporcionando apoyo político, militar y financiero a sus aliados y proxies en Bahréin Irak, Líbano, Siria y Yemen. Sin embargo, esta expansión de la influencia iraní tiene un coste. El haber apoyado principalmente a grupos chíies, por ejemplo, ha dañado su imagen como potencia panislámica en el mundo árabe, que es predominantemente suní. Asimismo, el régimen revolucionario de Teherán no parece dispuesto a atenuar su antipatía ideológica hacia EE UU y sus aliados en Oriente Medio. Es por ello que, a pesar del posible acuerdo nuclear, es poco probable que se vuelvan a normalizar los lazos con EE UU, a la vez que la relación con Arabia Saudí, su rival a nivel regional, podría deteriorarse aún más.


Yemen: ¿alguien sale ganando?

Por Ana Echagüe (18/05/2015) Comentario
Ibrahem Qasim/CC BY-SA 4.0

Yemen se ha convertido en el campo de pruebas de la nueva política exterior de Arabia Saudí y su apuesta por hacerse con el liderazgo regional. A finales de marzo, una coalición liderada por Riad lanzó una campaña de bombardeos aéreos para impedir el avance de los houthis y recuperar territorio, así como devolver el poder al presidente Hadi, actualmente en el exilio. El reino saudí usó las preocupaciones compartidas sobre la amenaza que representa la creciente influencia de Irán y su apoyo a los houthis para lograr el apoyo de otros regímenes suníes en la región. Sin embargo, Yemen no es tan relevante para muchos de los actores externos involucrados. Es por eso que Arabia Saudí, el país que más ha invertido en la crisis, podría acabar siendo también el que mayor precio pagará.


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